Filed Under (General) by admin on 08-10-2009
La infertilidad masculina es una enfermedad muy común entre los hombres de nuestra era. Lo extraño es que esta enfermedad, por lo general, sólo suele ser detectada cuando el paciente está en el proceso de búsqueda de un hijo y no con anterioridad a ello. Es por eso que se recomienda que algunos estudios médicos que pueden detectar la infertilidad sean realizados como parte de los chequeos médicos corrientes de los pacientes.
En principio, los estudios médicos que se solicitarán para determinar si un hombre padece de infertilidad son análisis de sangre completos con marcadores hormonales, hepáticos y renales. También le solicitarán una ecografía y un seminograma. En casi todos los casos, las pruebas mostrarán resultados normales exceptuando al seminograma que será nuestro análisis de referencia para determinar la infertilidad y nos guiará acerca de qué pasos se deben seguir de allí en adelante.
Las patologías en el semen suelen ser una de las causas más frecuentes de infertilidad masculina. Las alteraciones denominadas oligozoospermia y astenozoospermia son las que se presentan con mayor frecuencia en pacientes que sufren de infertilidad.
En los últimos tiempos se ha diagnosticado un incremento en los casos de infertilidad masculina. La mayoría de estos casos tienen su causa en el descenso en la calidad y concentración de espermatozoides en el semen.
Este panorama puede ser causado por múltiples razones. La concentración de espermatozoides (y la consecuente infertilidad) puede ser afectada por factores tóxicos en el medioambiente, el trabajo en industrias pesadas (tales como las del acero, el vidrio, la cerámica, las refinerías, los disolventes orgánicos, entre otras). Una mala alimentación, el consumo de drogas, tabaco o esteroides anabólicos también pueden generar infertilidad. Del mismo modo, el estrés puede ser un desencadenante de esta enfermedad.

Existen dos tipos de infertilidad en el lenguaje médico, la primaria y la secundaria. La infertilidad primaria describe a una pareja que nunca ha podido lograr un embarazo después de intentarlo durante al menos un año manteniendo relaciones sexuales sin aplicar métodos anticonceptivos.